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Tecnotips

Autobuses eléctricos en México

Como alternativa ecológica a las unidades de transporte público, emprendedores desarrollaron un sistema de conversión de motor diesel a eléctrico para incorporar transporte eléctrico y totalmente autónomo en México.

Esta alternativa ecológica ha sido financiada por el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI); consiste en la conversión de camiones usados con motor diesel a camiones eléctricos para aprovechar la infraestructura que ya se tiene.

El sector del transporte público ha sido el idóneo del sistema de conversión que estaba por crearse ya que cumple con un alto kilometraje diario, al ser el vehículo la principal herramienta de trabajo.

Un camión eléctrico nuevo cuesta entre 10 y 12 millones de pesos.

Alrededor del 70% de los costos de operación de un camión corresponde al combustible.


 

Gracias a este sistema eléctrico, se eliminan las emisiones contaminantes de hidrocarburos, óxidos de nitrógeno, monóxido y dióxido de carbono. Tiene un sistema que funciona como un motor al acelerar y como generador al frenar, logrando que gran parte de la energía gastada en el arranque se regrese al frenar.

 

El motor diesel produce 85 a 90 decibeles, por arriba del umbral que ya genera afectaciones a la salud y es una fuente de calor de 100 grados a tan solo un metro del chofer; por otro lado la prometedora versión eléctrica se maneja como automático y el motor no supera temperaturas de 50 a 60 grados y no hace ruido.

 

En el primer prototipo se instaló un motor de 340 caballos de fuerza (hp) y 250 kilovatios (kW) y una batería de litio que permite una autonomía de 60 kilómetros, y una velocidad de hasta 100 kilómetros por hora con un peso de 11 toneladas, pero con capacidad de arrastrar hasta 31 toneladas a una velocidad de 60 kilómetros por hora.

 

Este cambio representa un ahorro de entre 70 y 80 por ciento, basado en ahorro de combustible y menos cuotas por mantenimiento al vehículo. Adicionalmente, el motor eléctrico necesitaría una revisión cada 200 mil kilómetros, cuando en un diesel se le da mantenimiento cada 15 mil o 20 mil kilómetros.

 

En cuanto a la inversión, se prevé que podría recuperarse en alrededor de 4 años, haciendo de este sistema una opción rentable para los transportistas. Es importante tomar en cuenta la colaboración del sector gobierno para lograr políticas públicas que permitan la instalación de cargadores, entre otros temas.

 

 

Actualmente se están desarrollando tecnologías nuevas y cada vez mejores a base de carbono que proveerían de un método de almacenamiento de energía más económico, rápido y limpio que el litio. Todo este sistema de conversión permitirá mejorar la calidad de vida de las personas que viven y hacen uso del transporte público.


Fuente:

CONACYT. (mayo 13, 2016). Construyen autobús eléctrico de transporte público. Recuperado el 9 de mayo, de: http://conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/transportes/7345-mexicanos-construyen-primer-autobus-electrico-para-transporte-publico